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2021: El año de los abandonos (+3 fugas más espectaculares)

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2021: El año de los abandonos (+3 fugas más espectaculares)

Francys Romero

El año 2021, ese que en unos días despediremos, será recordado como el año de los abandonos.

En la historia de la emigración del béisbol cubano, nunca se habían experimentado 15 salidas en eventos internacionales en un ciclo regular de 12 meses. Nunca antes en un mismo torneo se marcharon más de 6 jugadores (1996) ni se habían escapado más de 9 en un año regular (también en 1996).

Tres jugadores rompieron con el sistema actual del béisbol en la isla durante el Preolímpico de las Américas celebrado en la Florida entre mayo y junio. Luego, entre los meses de septiembre y octubre, llegaron las resonantes 12 fugas del Mundial Sub-23 realizado en México.

La prensa y las instituciones estatales cubanas aún culpan por las fugas a la cancelación del acuerdo entre Cuba-MLB, el cual finalizó en abril de 2019.

Por si los números no llegaban a ser escalofriantes, en toda la década de 2001 a 2010 el interminable éxodo solo experimentó 7 fugas en delegaciones. Acá, en unos 14 días entre el 21 de septiembre y el 4 de octubre, casi de un soplido se superó aquella incólume cifra de 10 años.

En aquella época, el gobierno ni la prensa culpaban la irrealización de un pacto. Simplemente los que no regresaban les fallaban al pueblo y al compromiso sostenido con la “Revolución”.

Por supuesto, ni de lejos el 2021 fue el año donde el éxodo se ha sentido con más fuerza: el 2015 se mantiene como el año récord en total de salidas con 202.

Para ver el número de salidas por año puede remitirse a mi libro “El sueño y la realidad. Historias de la emigración del béisbol cubano (1960-2018).

Sin embargo, existen algunas muestras de que el convenio, aunque beneficiaría los derechos de formación del país, nunca erradicaría el éxodo. Por ejemplo, más del 50% de los que abandonó el Mundial Sub-23 no eran objetivos reales de organizaciones de MLB.

De existir un convenio, en otro torneo cualquiera esa misma tipología de jugadores estará en capacidad de abandonar una delegación. El móvil deportivo de antaño se ha ido transformando en una elección de vida.

Tres fugas más espectaculares del 2021

3-Lázaro Blanco (35 años, 4 de junio, Aeropuerto Internacional de Miami). Aunque no clasifica como un escape en sí, Blanco decidió desligarse del béisbol cubano tras casi una década de pertenecer al equipo nacional y a una edad impensable. Publiqué en mi cuenta de Twitter la tarde del viernes 4 de junio sobre esta salida.

Un día después de que el equipo Cuba regresara a la isla, Blanco debía marchar junto a Carlos Juan Viera hacia Saltillo. Allí se incorporaría a los Saraperos en la Liga Mexicana de Béisbol, contrato bajo el amparo de la Federación Cubana. El granmense se subió a un auto en el aeropuerto y se marchó. Horas después de mi reporte en Twitter, dio declaraciones a varios medios de prensa en Miami.

2-Luis Danys Morales (18 años, 21 de septiembre, Aeropuerto Internacional de Ciudad México). A los minutos de que el equipo Cuba que participaría en el Mundial Sub-23 de México arribara al aeropuerto del D.F., el lanzallamas Luis Danys Morales desapareció de entre la multitud.

Habría que realizar una búsqueda más minuciosa sobre las fugas más rápidas, pero el espirituano de 18 años no duró siquiera una hora en tierras extranjeras con la delegación. Este escape no sorprendió tanto como otros. Sin embargo, causó revuelo por la celeridad.

Mientras varios jugadores estaban siendo chequeados en la aduana por la entrada de tabacos, Morales se desvaneció como “El hombre invisible” de H.G. Wells. Alrededor de 4 horas después de reportado, la Federación Cubana confirmó la noticia en su cuenta de Twitter.

1-César Prieto (22 años, 26 de mayo, Hilton Garden Inn West Palm Beach). Probablemente existan pocas fugas tan sorprendentes como la de Prieto. Primero porque ocurrió en la localidad de Miami y segundo por la forma en que ocurrió. Al llegar el bus que transladaba a Cuba desde el Aeropuerto Internacional de Miami al Hilton Garden Inn de West Palm Beach, el intermedista no llegó siquiera al check-in.

Prieto aprovechó mientras todos recogían sus maletines para correr unos 20 metros y subirse a un auto. Algunos de los integrantes del equipo incluso se agacharon en señal de miedo. Uno dentro de la delegación alcanzó a decir: “¡Míralo como se va!” en señal de sorpresa.

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